Un puente invisible

Pues sí, seguramente a veces resulte contradictorio. En primer lugar porque yo también tengo derecho a cambiar de opinión y en segundo lugar porque yo también tengo derecho a despistarme. Son tantos los textos que llevo en el fotonauta que ya no me acuerdo si dije blanco o negro en algunas cosas. Mi opinión a veces cambia porque me meto en debates que no llevan a ninguna parte y que da lo mismo si es “a” o es “b”. Y lo hago porque siempre me ha gustado tocar temas diversos y discutir sobre ellos.

Seguramente me haría falta un asesor que me dijese qué temas son interesantes y cuales no lo son tanto, pero como no tengo, debo conformarme con mi intuición de las 8.30 de la mañana, que es la hora en que normalmente me siento a escribir el fotonauta, medio adormilado. A veces, incluso, dando cabezadas frente al ordenador. Y en estas condiciones es difícil pensar con claridad. Luego, a medida que la escritura avanza  y con ayuda del café, voy despertando  del todo, pero ya llevo escrito bastante y es complicado borrarlo todo y empezar de cero, así que se queda como está.

El resultado no parece ser tan malo porque los comentarios siguen siendo positivos pero, aún así, es  importante que no escoja temas intrascendentes y vacíos sino cuestiones que den que hablar y hagan pensar. Eso es el colmo, cuando alguien me dice que mis textos le hacen reflexionar es un subidón y me siento súper realizado.

En cierta forma estos textos son un puente invisible entre vosotros y yo, un puente que vale la pena transitar aunque solo sea por el enorme valor humano que me encuentro al otro lado. Por eso he querido presentaos hoy el puente viejo de Titulcia, un puente que ya no se usa pero que ahí sigue para regocijo de los amantes de las estructuras y del silencio.

Solo espero no caer en tópicos ni lugares comunes, no repetirme demasiado y no aburrir. Con eso me conformo. Empieza  a pesar la responsabilidad de publicar un fotonauta al día, tal vez debería espaciarlo y hacer 3 por semana.

Ya veremos.

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16 thoughts on “Un puente invisible

  1. Puedes, simplemente, poner las fotos cada día y el día que quieras escribir, lo haces y si no te apetece, pues no. Es como tu “desayuno virtual” mañanero, que unas veces apetece café solo y otras un bocata de jabugo 😉
    Sea como sea, yo “desayunaré” contigo siempre que pueda 😉

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  2. También yo, hoy, estoy desayunando contigo y pienso, que mientras puedas y te apetezca… publiques cada día, aunque sé, de la dificultad de hacerlo. Que duda cabe, que hallar temas es de lo más costoso de mantener un blog abierto, sobre todo cuando se tienen lectores habituales, que aún sin querer nos crean ‘cierta’ presión (y aquí hablo por mí, porque lógicamente desconozco tu caso) A tal punto, que en el mío, me hizo cerrar mi blog anterior de 7 años de vida, en el que publicaba, no cada día pero si con mucha más asiduidad que en el actual (creo que alguna vez te he enviado alguna entrada) Una vez enferma, cerré, para librarme de esa tensión… que es lo que menos necesitamos en estos momentos. Y una vez lejos de los comentaristas habituales y de tener que responder, me sentí en total libertad. Echo de menos algunas plumas, pero… no hay decisión sin inconvenientes…

    Aún así, escribir es de las cosas que hacen ´habito’, y con el tiempo (sí, ya sé… pero el tiempo es el que es… y nadie sabe cuanto ni cuando…) ya verás, que aunque no publiques, seguirás jugando con las palabras aún en solitario, si es que no lo haces ya :). Tu reflexión de hoy es muy común en todos cuantos escribimos y sobre todo publicamos. Esa duda ‘existencial’ 🙂 de si lo que aquí dejamos tiene algún interés para otros asalta a menudo a los autores de estas bitácoras y es lógico que así sea, sobre todo con la que está cayendo en todas partes… :(. Pero, en mi opinión, solo que a uno de tus lectores habituales, incluso a alguno ocasional, le sirva de algo, vale la pena colgar nuestros textos. Escribir, descubre o inluso crea…esa parte de nuestro yo más reflexiva y de calidad, incorporándola a nuestro día a día haciéndolo más pleno. Es también una descarga y una forma de ir más allá y ‘a profundis’ y mucho más… que seguro ya habrás descubierto hace tiempo 🙂
    En fin… pues eso, que sin presiones de ningún tipo y aún con las dudas lógicas. ojalá sigamos muchos, desayunando contigo 🙂

    Un abrazote, Aceituno.

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  3. Mantener un blog diario puede ser muy esclavo, aunque en tu caso parece que te hace mucho bien como vía de escape. Está claro que es complicado escribir cada día cosas interesantes. No siempre se está de humor para construir textos ingeniosos e interesantes. De todas formas, creo que tienes el suficiente talento y la habilidad para afrontar el reto. Quizás podrías probar a “regalarnos” más relatos de ficción. 😉

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    1. No sé yo… la ficción es lo que más me cuesta. En realidad me quedo en blanco todos los días porque es muchísimo. Supongo que esperaré hasta los 1000 seguidores o hasta que el blog cumpla un año o algo de eso para cambiar la idea y dejar de escribir a diario.

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