un puñado de besos

Algunos días parece que lo único que importa es respirar, que lo único que me consuela es estar vivo y todo lo demás me la suda. Esos días la tristeza se apodera de mí y lo mismo me da un saco de sonrisas que un puñado de besos . Cuando se está triste, se está triste y tampoco es el fin del mundo.

En silencio, eso sí.

Me recreo en la tristeza más triste, pero yo solo. Para este viaje sobran los compañeros. Sería un mal asunto si los que me cuidan y me toman de la mano se percatasen de mi tristeza. Simplemente no se lo merecen. Bastante tienen ya como para que llegue yo y me sienta triste. De eso nada. Ante ellos debo mantenerme firme, optimista, ligeramente esperanzado y casi siempre alegre.

Aunque me invada la tristeza.

Aunque a veces me duela tanto el alma que me deje sin respiración.

Entonces recojo el saco de sonrisas y el puñado de besos y los voy juntando uno a uno, con esmero y dedicación: una sonrisa con un beso, una sonrisa con un beso, una sonrisa con un beso…

Así hasta que se agotan las sonrisas, los besos o la tristeza.

Luego miro un poco más allá del infinito, me sacudo las malas ideas y los pensamientos grises y a seguir, que la vida son cuatro días y éste ya es el primero.

Anuncios

2 thoughts on “un puñado de besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s